Guía clínica de afecciones del sistema urinario y reproductor masculino tratadas por el especialista, con diagnóstico de certeza y abordaje ético.

La vejiga hiperactiva, también conocida como vejiga nerviosa, es un conjunto de síntomas urinarios provocado por contracciones involuntarias del músculo de la vejiga. Se manifiesta como urgencia repentina para orinar, micción frecuente durante el día y necesidad de levantarse varias veces por la noche.

El pene escondido, también llamado pene enterrado, es una condición en la que el pene queda parcialmente oculto bajo la piel del abdomen, el pubis o el escroto, dando la apariencia de un tamaño menor al real. Puede presentarse desde la infancia o desarrollarse en la edad adulta, con frecuencia asociado al sobrepeso.

La incontinencia urinaria es la pérdida involuntaria de orina, ya sea al toser, hacer esfuerzo, sentir urgencia repentina o de forma constante. Puede presentarse en distintos grados y afecta tanto a hombres como a mujeres, con causas que van desde debilidad muscular hasta cirugías previas de próstata.

La vejiga neurogénica es una alteración del funcionamiento de la vejiga causada por daño en los nervios que controlan la micción. Puede provocar tanto dificultad para vaciar la vejiga como pérdida involuntaria de orina, dependiendo del tipo de daño neurológico presente.

Las infecciones de transmisión sexual (ITS), también llamadas enfermedades de transmisión sexual (ETS), son infecciones que se transmiten principalmente por contacto sexual. En el hombre pueden afectar el pene, la uretra y los testículos, y con frecuencia se presentan con secreción, ardor al orinar o lesiones visibles.

La estenosis de uretra es un estrechamiento del conducto por el que sale la orina, causado por cicatrización o inflamación crónica. Provoca dificultad progresiva para orinar y, si no se trata, puede llevar a una retención urinaria completa.

El cáncer de próstata es el crecimiento anormal y descontrolado de células en la glándula prostática. Es uno de los cánceres más frecuentes en hombres a partir de los 50 años y, detectado a tiempo mediante revisión urológica periódica, tiene un pronóstico favorable en la mayoría de los casos.

El cáncer de vejiga es el crecimiento anormal de células en el revestimiento interno de la vejiga urinaria. Su signo más característico es la presencia de sangre en la orina sin dolor, por lo que cualquier episodio de hematuria debe evaluarse con un urólogo, sin importar si desaparece por sí solo.

El cáncer de riñón es el crecimiento anormal de células en el tejido renal. En muchos casos se detecta de forma incidental en un estudio de imagen realizado por otro motivo, ya que en etapas iniciales suele no causar síntomas evidentes.

El cáncer testicular es el crecimiento anormal de células en uno o ambos testículos. Es uno de los cánceres más frecuentes en hombres jóvenes de entre 15 y 40 años y, detectado a tiempo mediante autoexploración y valoración urológica, tiene una de las tasas de curación más altas entre todos los tipos de cáncer.