Identifica las señales de alarma urológica y conoce en qué momento es indispensable acudir a valoración médica.

La micción frecuente, o necesidad de orinar seguido, es la sensación de tener que ir al baño con más frecuencia de la habitual, ya sea de día o de noche. Puede tener causas benignas y tratables, como la vejiga hiperactiva, o formar parte de otros padecimientos urológicos.

La nicturia es la necesidad de levantarse dos o más veces durante la noche a orinar, interrumpiendo el descanso. Puede deberse a la vejiga hiperactiva, al crecimiento prostático o a otras condiciones que aumentan la producción de orina durante la noche.

La dificultad o imposibilidad de lograr o mantener una erección suficiente para una relación sexual satisfactoria se conoce como disfunción eréctil. Es un síntoma frecuente que puede tener causas físicas, vasculares, hormonales o psicológicas, y en muchos casos tiene tratamiento efectivo.

El enrojecimiento del prepucio o del pene es una señal de irritación o inflamación de la piel de esta zona, con frecuencia acompañada de comezón, ardor o molestia. Puede deberse a una infección, una reacción alérgica o una mala higiene local.

Las erupciones en la punta del pene son lesiones visibles en la piel del glande, que pueden presentarse como ronchas, ampollas, úlceras o manchas. Con frecuencia están relacionadas con infecciones de transmisión sexual, aunque también pueden deberse a irritación o reacciones alérgicas.

La secreción con olor fétido en el pene es la salida de un fluido con mal olor desde la uretra o desde debajo del prepucio. Es un signo frecuente de infección y, con frecuencia, se acompaña de otros síntomas como enrojecimiento, ardor al orinar o dolor local.

El dolor o ardor al orinar, conocido médicamente como disuria, es una sensación molesta o de quemazón durante la micción. Es uno de los síntomas urinarios más frecuentes y suele indicar un proceso infeccioso o inflamatorio en las vías urinarias.

La retención urinaria es la sensación de necesidad urgente de orinar combinada con la imposibilidad total o parcial de hacerlo. Es una situación que puede presentarse de forma súbita o progresiva, y en su forma completa constituye una urgencia médica.

La sangre en la orina, conocida médicamente como hematuria, es la presencia de sangre visible o detectada en laboratorio en la orina. Puede ser indolora o acompañarse de otros síntomas, y siempre requiere una evaluación urológica, incluso si aparece una sola vez y desaparece por sí sola.

Las infecciones urinarias recurrentes son episodios repetidos de infección en las vías urinarias, generalmente definidos como más de dos episodios en seis meses o tres en un año. Requieren una evaluación urológica para identificar si existe una causa estructural o funcional de fondo.